¿CÓMO SON Y AFECTAN LOS ESPECTADORES PASIVOS DEL ACOSO ESCOLAR?

Los espectadores pasivos del acoso escolar mantienen y fomentan el problema

 

Hace cerca de 40 años se acuñó por primera vez el término “Bullying” para definir la forma en que, dentro del entorno escolar, se produce un tipo de hostigamiento entre iguales con una frecuencia muy superior a la deseable.     Es decir, un acoso o maltrato sistemático realizado de niño a niño, siempre entre menores de la misma edad y en el que intervienen, además de la víctima y el verdudo,  los espectadores pasivos del acoso escolar.

 

Hoy el bullying es un tema de plena actualidad y que sucinta un interés general, pero no siempre ha sido así.

 

 

El estudio sobre la existencia de acoso escolar, que parece un tema de “toda la vida”, comenzó a adquirir un cariz de interés científico solamente a partir de los estudios de Olweus, el psicólogo noruego padre del vocablo “bullying”, que proviene literalmente de ‘bull’ (toro en inglés), pretendiendo hacer una analogía entre las embestidas del toro tratando de atacar a alguien, en este caso a un niño.

 

La evolución del acoso escolar al ciberacoso

Con el tiempo el acoso escolar o bulling ha evolucionado en su forma de manifestación, haciéndose extensible al ámbito digital en lo que se conoce como ciberacoso.  Gracias a internet el problema y gravedad del bullying se han acrecentado, por permitir que éste tenga un alcance mucho mayor y que incluso pueda convertirse en viral.  Aunque existen diferencias entre el bullying y el ciberbullying, lo cierto es que sus efectos en el niño son los mismos, y uno y otro suelen retroalimentarse entre ellos.

 

Hoy los métodos más reconocidos para detectar y terminar con el acoso escolar contemplan la influencia de los espectadores pasivos del acoso escolar

 

 

La gran aportación de Olweus

El investigador noruego no sólo abrió el camino para estudiar sistemáticamente el bullying, sino que habló por primera vez del papel de  los espectadores pasivos del acoso escolar. Concretamente definió “El Círculo de Olweus”, un círculo de personajes en los que cada uno aportaba algo para iniciar, fomentar o mantener el acoso escolar.

 

 

Los espectadores del acoso escolar parece que no hacen nada, porque no actúan atacando personalmente a la víctima de bullying, pero su pasividad y silencio contribuyen a mantener el comportamiento del agresor.

 

 

El test sociométrico BuddyTool, adquirible en TEA EDICIONES, está basado en la evidencia de la psicología clínica y es capaz de detectar el acoso y los niños que intervienen en éste dentro del aula:   tanto los testigos pasivos, el acosador y las figuras “amigas” que podrían intervenir positivamente influyendo en los testigos pasivos.

 

¿Cómo son los espectadores pasivos?

 

Aclaremos, en primer lugar, que no son sólo niños, sino que muchas veces son el propio colegio a través de sus profesores o dirección, los que callan el importante problema a pesar de presenciarlo.  Otras veces podrán ser algunos padres de alumnos.

 

En general, todos tienen algunas cosas en común:

 

-A pesar de presenciar la situación de acoso, no la denuncian.

 

-Conocen detalles sobre la dinámica del hostigamiento:  nombres, caras, lo que hacen y dónde lo hacen.

 

-Silencian la situación y de este modo la toleran.

 

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