GRUPOS SOCIALES

Si existe algo común entre todos los mortales con independencia de su bagaje cultural es la necesidad de pertenencia a grupos sociales.

 

Desde que nacemos necesitamos a los demás para sobrevivir.   Buscamos, por tanto, la interacción con otros a través de las relaciones interpersonales y de la adhesion a diferentes comunidades o grupos .  Formar parte de estas congregaciones de personas nos aporta un valor de apoyo y ayuda que va más allá de lo material:  A través de los grupos sociales conseguiremos satisfacer también algunas de nuestras necesidades emocionales.

 

Agruparnos forma parte de nuestra jerarquía de necesidades

 

Buscamos asociarnos con los demás y, de hecho, la pertenencia a grupos sociales se considera una de nuestras principales motivaciones.  Como tal, hablaríamos de una “necesidad de afiliación” contemplada dentro de la Pirámide Motivacional de Maslow.  El psicólogo Americano definió una de las teorías más importantes de la motivación a través de la que se conoce como la “jerarquía de las necesidades humanas”.

Según Maslow, las personas necesitamos ir cubriendo una serie de necesidades que van aumentando en complejidad, siendo necesario satisfacer las más básicas antes de desarrollar motivaciones más elevadas.  Las primeras están en la base de la pirámide, y las últimas en la parte alta.  Pues bien, de un total de cinco, la necesidad de afiliación y pertenencia a grupos sociales estaría justo en el medio.  Necesitamos formar parte de un grupo antes que sentir el reconocimiento de los demás o el sentirnos autorrealizados.

Los niños necesitan sentirse apoyados por su grupo de referencia, que en edad escolar estará en su clase

 

Tipos de grupos sociales

 

Los grupos se forman por diferentes razones: unas veces de manera deliberada y otras se producen de manera natural.  La búsqueda de objetivos o necesidades comunes es una de las causas más habituales.  En este conjunto encontraríamos grupos de trabajo o las asociaciones y clubs.  Otras veces la propia sociedad, en su sentido más amplio, nos incluirá dentro de unas u otras categorías en base a características compartidas, como puedan ser la edad o el sexo.

 

A lo largo de la infancia y la adolescencia nuestros principales grupos sociales se estructuran en el entorno del aprendizaje y de la escuela.  Después de la familia nuclear (de padres y hermanos), la clase será  el grupo de referencia más importante para el niño. En estos años la adecuación al grupo y el sentimiento de pertenencia a este por parte del joven determinarán gran parte de su carácter, seguridad en sí mismos y motivación.

 

Consecuencias del rechazo dentro de los grupos sociales

 

Sentirnos rechazados por el grupo tendrá consecuencias muy negativas en cualquiera de nosotros.  Pero en el niño, carente de recursos para gestionar sus emociones, las repercusiones negativas serán mucho mayores tanto a corto como a largo plazo. Por este motivo, en el ámbito escolar es muy importante detectar las dinámicas grupales y los lazos sociales que se establecen entre los niños. Podremos conseguir la radiografía social de la clase con sus afinidades y rechazos a través de un sociograma infantil.

Un niño rechazado o víctima de acoso escolar por parte de sus compañeros sufrirá física y emocionalmente, además de constituir un riesgo de suicidio juvenil

 

Los expertos en bullying aconsejan su detección temprana.  Con el test sociométrico Buddytool descubriremos, a través de lo que parece un videojuego, las verdades ocultas del grupo en términos de relación:

 

– ¿Qué niño está siendo víctima de bullying y quién es el hostigador?

 

– ¿Dónde están los líderes para apoyarnos y solucionar el problema?

 

-¿Existe algún niño en riesgo de exclusion social?

 

 

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