BULLYING: ¿CÓMO AYUDAR AL NIÑO AFECTADO DESDE LA ESCUELA?

Cuando queda al descubierto un caso de bullying habrá que ayudar al niño afectado desde la escuela

 

Los colegios afrontan una gran responsabilidad en el ejercicio de su trabajo.  Es así porque el principal activo de su negocio son los niños, quienes son especialmente vulnerables a las situaciones de hostigamiento y violencia presentes en cualquiera de las versiones del acoso escolar.  Ya  sea verbal, físico o virtual, a través del ciberbullying, cuando el acoso tiene lugar, habrá que ayudar al niño afectado desde la escuela en primer lugar.

 

Los niños son especialmente vulnerables a cualquier tipo de violencia, también a la que se produce entre iguales a través del acoso escolar.

 

¿Quiénes han de ser los agentes implicados?

 

La obligación de contribuir a frenar el acoso afecta no sólo al profesorado, sino a todo el conjunto de personas que trabajan en el centro escolar.  Así, a los profesores, educadores u orientadores escolares, se suma también el personal de la dirección y otros puestos de menor cualificación educativa, pero no por ello de menor importancia.  Ejemplo de estos puestos serán el personal del comedor, el cuidador que va en el autobús con los niños, e incluso el propio conductor de la ruta.  Cada una de estas personas, en su justa medida, podrá contribuir a la identificación y erradicación del acoso escolar, pudiendo ayudar al niño afectado desde la escuela.

 

Además de aplicar algún protocolo contra el acoso escolar, la dirección del centro ha de implicar a todo el personal del colegio

 

Formas de ayudar en el colegio

 

¿Es posible aplicar políticas de actuación y prevención contra el acoso en el personal del colegio?  La respuesta es afirmativa.  Así es como educadores y docentes podrán combatir el acoso escolar ayudando al niño afectado.

 

-La dirección del colegio es responsable de establecer mecanismos preventivos del acoso escolar. Esto se puede hacer mediante test de identificación de casos de acoso escolar activos o “vivos”, así como de casos potenciales.  Estos últimos suelen verse reflejados en los niños en riesgo de exclusión social.

 

El test sociométrico BuddyTool detecta las figuras más vulnerables al acoso escolar al reflejar el sociograma o radiografía social de lo que sucede en el aula.  Puedes adquirir el test en el catálogo de TEA Ediciones.

 

-La dirección del colegio es responsable de establecer algún mecanismo de intervención.  Esto se puede conseguir implementando algún tipo de programa específico para el tratamiento del acoso escolar. Actualmente han validado su efectividad algunos métodos contra el bullying  como el KIVA o el TEI, con origen finlandés y español, respectivamente.

 

-Todo el conjunto del colegio ha de implicarse.  Los métodos más efectivos contra el bullying precisamente basan su funcionamiento en la implicación de todos los alumnos, creando figuras de apoyo y ayuda a las que recurrir en caso de bullying, así como niños captadores de los indicadores del acoso escolar.

 

-El colegio ha de vigilar también las “zonas calientes” del acoso escolar.  Estas suelen estar menos vigiladas y por ello acogen el mayor número de episodios de acoso. En estas parcelas (autobús escolar, comedor, patio del colegio…) el centro debería designar ciertas figuras para establecer una vigilancia con la que ayudar al niño afectado desde la escuela.

 


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